jueves, 2 de enero de 2020

Débora | Profetisa y jueza que lideraba Israel cuando no había rey

Débora | Profetisa y jueza que lideraba Israel cuando no había rey


Débora era una profetisa y jueza que lideraba Israel cuando no había rey. Ella convocó el ejército y animó a los guerreros a derrotar a los opresores. Bajo el liderazgo de Débora, Israel tuvo paz durante 40 años.
Los guerreros de Israel desaparecieron;
desaparecieron hasta que yo me levanté.
¡Yo, Débora, me levanté
como una madre en Israel!

Jueces 5:7

Rajab | Salvó la vida de dos espías hebreos


Rajab | Salvó la vida de dos espías hebreos.

Rajab era una prostituta de Jericó que salvó la vida de dos espías hebreos. Esa fue la razón por la que su familia se salvó cuando los hebreos atacaron Jericó. Gracias a su fe, esta mujer despreciada se ganó un lugar entre el pueblo de Israel, llegó a ser uno de los antepasados de Jesús y obtuvo un puesto entre los héroes de la fe.
Por la fe la prostituta Rajab no murió junto con los desobedientes,
pues había recibido en paz a los espías.

Hebreos 11:31

Miriam | Era profetisa y era muy respetada por el pueblo hebreo.

Miriam | Era profetisa y era muy respetada por el pueblo hebreo.


Miriam nació y creció como esclava en Egipto. Cuidó de su hermano Moisés cuando él era un bebé. Ese es el mismo Moisés a quien Dios usó para liberar al pueblo de la esclavitud. Además de ser líder de alabanza, Miriam era profetisa y era muy respetada por el pueblo hebreo.
Miriam les cantaba así: Canten al Señor, que se ha coronado de triunfo arrojando al mar caballos y jinetes.
Éxodo 15:21

Sara | Ella permaneció siempre al lado de su esposo Abraham.


Sara | Ella permaneció siempre al lado de su esposo Abraham.

Sara, aunque ya estaba entrada en años, abandonó todo para vivir el resto de su vida en tiendas de campaña. Ella permaneció siempre al lado de su esposo, Abraham, apoyándolo. Sara creyó a Dios, y con 90 años, vio realizado su sueño de tener un hijo. Dios llenó su corazón de alegría.
Sara dijo entonces: «Dios me ha hecho reír, y todos los que se enteren de que he tenido un hijo se reirán conmigo.»

Génesis 21:6

viernes, 28 de junio de 2019

La bendición de los hijos

La bendición de los hijos



Los hijos que Dios nos da son parte de la bendición que él nos concede. No debemos verlos como una carga económica o una presión sobre nosotros. ¡Todo lo contrario! Tenemos que amarlos y educarlos, enseñarles a ser buenos ciudadanos y hacerles partícipes de todas las cosas buenas que Dios nos ha dado.

Bendecir a las otras generaciones

Bendecir a las otras generaciones


La familia debe valorar la aportación de todos sus miembros. Una familia fuerte aprecia a todos los que la componen sean hijos, nietos, abuelos, primos o tíos. Celebran juntos sus éxitos, se cuidan, se animan y se ayudan en los momentos de enfermedad o necesidad.


Los abuelos se alegran al ver a sus hijos criar y educar a los nietos con el mismo amor y la misma dedicación que ellos lo hicieron. Los hijos también aprenden con el tiempo a valorar el esfuerzo y sacrificio que hicieron sus padres para criarlos en un ambiente lleno de amor y de estabilidad.

Actuar con sabiduría

Actuar con sabiduría


Un hijo sabio traerá gozo al corazón de sus padres. No entrará en conflictos innecesarios con ellos, les honrará y les bendecirá con sus palabras y acciones. Se aferrará a Dios, la fuente de sabiduría, y tomará decisiones que le agradan a él y que bendigan a sus padres.


El hijo necio echa de lado las enseñanzas de sus padres y les causa tristeza y dolor, especialmente a la madre. Necio es quien rechaza la sabiduría que viene de Dios y vive en rebeldía contra él y contra sus padres.