viernes, 28 de junio de 2019

La bendición de los hijos

La bendición de los hijos



Los hijos que Dios nos da son parte de la bendición que él nos concede. No debemos verlos como una carga económica o una presión sobre nosotros. ¡Todo lo contrario! Tenemos que amarlos y educarlos, enseñarles a ser buenos ciudadanos y hacerles partícipes de todas las cosas buenas que Dios nos ha dado.

Bendecir a las otras generaciones

Bendecir a las otras generaciones


La familia debe valorar la aportación de todos sus miembros. Una familia fuerte aprecia a todos los que la componen sean hijos, nietos, abuelos, primos o tíos. Celebran juntos sus éxitos, se cuidan, se animan y se ayudan en los momentos de enfermedad o necesidad.


Los abuelos se alegran al ver a sus hijos criar y educar a los nietos con el mismo amor y la misma dedicación que ellos lo hicieron. Los hijos también aprenden con el tiempo a valorar el esfuerzo y sacrificio que hicieron sus padres para criarlos en un ambiente lleno de amor y de estabilidad.

Actuar con sabiduría

Actuar con sabiduría


Un hijo sabio traerá gozo al corazón de sus padres. No entrará en conflictos innecesarios con ellos, les honrará y les bendecirá con sus palabras y acciones. Se aferrará a Dios, la fuente de sabiduría, y tomará decisiones que le agradan a él y que bendigan a sus padres.


El hijo necio echa de lado las enseñanzas de sus padres y les causa tristeza y dolor, especialmente a la madre. Necio es quien rechaza la sabiduría que viene de Dios y vive en rebeldía contra él y contra sus padres.

Sobre todo, amor

Sobre todo, amor


Una familia sin amor no logrará superar los retos que traerá la vida. Los miembros de la familia deben estar dispuestos a pedir perdón y perdonar, a creer en la bondad y el amor de los otros y a dejar pasar esas pequeñas manías o rarezas de los demás que a veces nos agobian.
El único amor perfecto es el de Dios. Llenemos nuestras vidas de él dejando que su amor fluya a través de nosotros y bendiga a toda la familia.


Y nosotros hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.
(1 Juan 4:16).

martes, 25 de junio de 2019

La Causa de Muerte de Judas Iscariote.

En Conclusión: La Causa de Muerte de Judas Iscariote.


Por: Frank Jhonattan Weffer

Decir que una investigación es fácil, es como decir que la metodología en la investigación no sirve, nada es fácil pero tampoco nada es imposible y en eso Dios ha permitido que seamos capaces de transformar lo sencillo en algo complejo y lo complejo en algo sencillo.

Tal es el caso de este trabajo investigativo, que propone determinar las causas que ocasionaron la muerte de Judas Iscariote discípulo y apóstol de Jesús de Nazaret. Este personaje, que en principio la biblia afirma que era un amigo de Jesús y que tomo parte en el ministerio desempeñándose como el administrador posiblemente con Mateo y que la historia lo juzga como el más grande traidor del mundo entero, dando origen a una gran cantidad de manifestaciones culturales como la quema del judas, además de los conflictos de quienes creen que Judas se salvó finalmente después de su muerte como pretenden los partidarios de La Seguridad Eterna, o tantos otros cuentos que van de generación en generación, que a la final hacen un gran daño colectivo para quienes no están afirmados en el evangelio de Cristo Jesús.

En ese contexto, la investigación arrojo datos importantes que han permitido generar respuestas muy acertadas y bajo un enfoque bíblico, demostrando imparcialidad cuando se ha usado cuatro versiones bíblicas para el aporte de los datos que fueron analizados en detalles, permitiendo además el surgimiento de nuevas propuestas de investigación en torno al personaje en estudio. Ante todo esto, se puede decir que:

Judas Iscariote, fue discípulo y apóstol de Jesús de Nazaret (Lucas 6. 14-17) teniendo parte en el ministerio, desempeñándose como administrador o tesorero (Juan 13. 29). Es considerado como amigo íntimo por el propio Jesús (Juan 13. 18) (Salmos 41:9), además de ser instruido con autoridad junto con los otros apóstoles para predicar, sanar a los enfermos, resucitar a los muertos, limpiar a los leprosos y expulsar demonios (Mateo 10:6-8) (Marcos 3:14-15).

Desde un punto de vista genérico, la muerte es la finalización de las actividades vitales de un organismo. La muerte es el término de la vida a causa de la imposibilidad orgánica de sostener el proceso homeostático. Se trata del final del organismo vivo que se había creado a partir de un nacimiento.

Es importante destacar que en el ser vivo las diversas funciones biológicas que lo caracterizan, no operan en forma aislada, sino que están organizadas armónicamente, de tal modo que el funcionamiento del organismo vivo como un todo viene dado por la integración de sus partes. Esta organización integrada y unitaria del individuo se pierde en el instante de morir. 

Una reflexión inicial pone de manifiesto que el concepto de muerte de un individuo como un todo tiene connotaciones negativas: la muerte es la ausencia de vida, es decir, algo de lo cual el individuo se ve privado; está muerto aquél que ha dejado de estar vivo. Así, para señalar la muerte de una persona corrientemente se utiliza la expresión «ha dejado de existir».  

En la práctica diaria, para formular el diagnóstico de muerte los médicos nos valemos de la comprobación clínica del conjunto de los siguientes signos negativos de vida: 

a) ausencia de pulsos periféricos y de latido cardíaco;
b) ausencia de movimientos respiratorios;
c) inconsciencia y falta de movimientos voluntarios y reflejos (ej: reflejo corneal);
d) ausencia de respuesta a estímulos dolorosos; e) presencia de midriasis paralítica;
e) presencia de cianosis. 

Con posterioridad a la muerte del individuo aparecen fenómenos cadavéricos inmediatos o signos positivos de muerte: 

a) enfriamiento corporal (algor mortis);
b) rigidez cadavérica (rigor mortis);
c) livideces cadavéricas o manchas de posición (livor mortis);
d) deshidratación. 

En el caso de Judas Iscariote, su muerte debió ser horrenda, dolorosa y sistemática, tomando en cuenta lo citado por Mateo 27.5 que señala que se ahorcó, mientras que Hechos 1. 18 se refiere a una muerte producto de una caída de cabeza y que en la caída se abrió su cuerpo derramando sus vísceras, entrañas o intestinos.

A considerar los datos que nos aporta las sagradas Escrituras en torno a las causa de muerte de Judas Iscariote, el ahorcamiento señalado en Mateo 27. 5 fue posible pero no determinó un factor de muerte definitiva ante la falta de más aportes bíblicos que afirmen los hechos o acontecimientos, ni antes ni después. 

En cambio, Hechos 1. 18 deja ver una afirmación que tiene fuerza con respecto a la causa de muerte definitiva de Judas Iscariote, primero lo dice el apóstol Pedro con una base profética del antiguo testamento, señalando al autor y coautor y lo que debía acontecer (Hechos 1. 16-18) pero haciendo referencias en el Salmo 69. 25 y el Salmo 109. 8 lo que genera confiabilidad; Segundo las dos posibles causas de muerte (caer de cabeza y reventado con desprendimiento de órganos fuera del cuerpo).

En ese contexto, para determinar la causa de muerte de judas Iscariote se establecen los siguientes hechos mencionados por la palabra de Dios:

1.       Judas Iscariote se ahorco (Mateo 27. 5). Decir que el ahorcamiento fue causa principal de la muerte de Judas Iscariote, es desmentir lo citado en Hechos 1. 18. Pero si es posible que el proceso de ahorcamiento contribuyo a la muerte de Judas.

2.      Judas Iscariote se cayó de cabeza, se reventó y se desparramaron sus entrañas (Hechos 1.18). afirmar que esta es la verdad sobre la muerte de Judas es no aceptar la verdad en Mateo 27. 5, aun cuando este muestra fuertes elementos basados en hechos proféticos citados en Hechos 1. 16-18 refiriéndose a los Salmos 69. 25 y 109.8.

Ante tal verdad, sin contar con las evidencias de las escenas de los hechos y apoyándose en tan solo dos (02) referencias del Nuevo Testamento y dos (02) del Antiguo testamento, se propone un posible escenario que reconstruye los hechos que dieron origen a la muerte de Judas Iscariote, veamos a continuación:

Que este, regresando arrepentido o con remordimiento, devolvió las 30 monedas y se retiró del lugar, ahorcándose rompiéndose la cuerda durante la acción, y cayendo de cabeza su cuerpo se abrió desparramando sus órganos.

Es posible que el ahorcamiento en Judas Iscariote lo dejara casi muerto, pero con vida. También es posible que cuando este cayera de cabeza se haya visto muy afectado con los múltiples golpes que sufrió, más si solo hubiese sido una caída y solo golpes es probable que sobreviviera, pero de lo que si es seguro de muerte es el desprendimiento de sus órganos fuera de su cuerpo, en esto no hay discusión alguna.

En conclusión, el proceso de ahorcamiento y la caída de cabeza afectaron el cuerpo y contribuyeron a la muerte de Judas Iscariote, pero la causa que determina la muerte definitiva de Judas Iscariote fue el desprendimiento de sus órganos producto de la caída.

lunes, 3 de junio de 2019

Policías combaten la delincuencia predicando el Evangelio de Jesucristo

Policías combaten la delincuencia predicando el Evangelio de Jesucristo

Un nuevo vídeo se ha vuelto viran en las redes sociales, generando una gran emoción en los corazones del pueblo cristiano. 


Un nuevo vídeo se ha vuelto viran en las redes sociales, generando una gran emoción en los corazones del pueblo cristiano.

La preciosa grabación muestra a un grupo de policías predicando la Palabra de Dios por las calles mas peligrosas de El salvador. Pero lo mas glorioso fue que este método de evangelización fue difundido por el programa mas visto en el país, “Primer Impacto”.

“Cuando la palabra de Dios comienza a difundirse por las calles las cosas comienzan a cambiar por el poder de Dios, no por el poder de las armas destructivas del hombre sino por el poder de Dios. Sabemos que esta batalla no es con armas, ni con ejércitos, sino con el Espíritu Santo”, declaro uno de los valientes policías.

Muchos aseguran que se ha disminuido la delincuencia en la zona y varios vecinos del lugar están completamente felices en que se predique a Jesús en las calles.

“Me sorprende bastante porque la policía viene a poner leyes, pero me pone contenta que prediquen a Cristo en las calles, estamos felices”, declaró una de las vecinas entrevistadas.


Esposo Ora por su Mujer en la Sala de Partos y ella Resucita

Esposo Ora por su Mujer en la Sala de Partos y ella Resucita


Melanie Pritchard posee una historia muy inspiradora y revela la bondad y la misericordia de Dios en tiempos difíciles. Se puede considerar que la joven fue salvada por un milagro divino. Todo comenzó durante su segundo embarazo. Junto a su marido, Doug, ella llegó al hospital con ocho meses y medio, de pie con señales vitales estables y que pronto podría dar a luz.

Fue entonces cuando la futura madre comenzó a sentir un fuerte mareo y poco después, náuseas. Su malestar empeoró hasta que se desmayó. El equipo médico actuó con rapidez, pero el ritmo cardíaco y la presión arterial bajó.

En ese momento, los médicos advirtieron que iba a ser un parto de emergencia porque los signos vitales de bebé también habían caído, por lo que la situación sólo empeoró. Fue cuando se anunció la muerte clínica de Melanie.

De acuerdo con Doug, él sólo podía pensar en una cosa: Orar. 

Por más que trató de ver las cosas desde otro punto de vista, su esposa había muerto. 

Pero incluso en este escenario, creía que un milagro podría curarla.

Él recuerda estas palabras hasta el día de hoy.

“Señor, sé que esto es más de lo que puedo soportar, lo que significa que tienes un plan y un propósito para todo. Confío en ti, pero por favor, si es tu voluntad, permíteme abrazar nuevamente a mi esposa”, dijo.

La oración fue transmitida a la familia y también a los amigos que los instaron a orar también y esto generó una corriente viral en Internet. En medio de esto, Gabriela nació, que curiosamente significa “mujer fuerte de Dios”. Con la niña, también llegó la buena noticia: Melanie había sobrevivido. Resulta que, según los médicos, ella quedaría con secuelas graves.

Los médicos dicen que, debido a las complicaciones de la cesárea, Melanie pasó por una cirugía muy complicada y que era una única oportunidad. Al llegar a la mesa de operaciones, presentaba un estado preocupante, que se aminoró cuando vio una foto de Gabriela.

Un día después de la cirugía, Melanie fue capaz de respirar mejor y sin necesitad de aparatos. Plenamente consciente, conoció a su hija, vio a su marido y Brady, su otro hijo. 

En cuestión de semanas, ella estaba en casa y completamente curada. Los médicos declaran que no hay explicación científica completamente probada para explicar la mejora repentina e inesperada. Dos años después de casi morir, ella agrade a Dios: “Oro todos los días para agradecerle”.

Fuente: Noticia Cristiana

Pastor Resucita y los Médicos no pueden Creerlo: “Usted es un Milagro”

Pastor Resucita y los Médicos no pueden Creerlo: “Usted es un Milagro”

El pastor Mike Rice mientras predicaba un sermon en la Iglesia Bautista de Fairview en Kentucky (EE.UU.) sufrio un ataque al corazon y se desmayo ante la mirada de la congregacion. Pero lo que podria haber sido una tragedia total se ha convertido en un gran milagro. 


El pastor Mike Rice mientras predicaba un sermon en la Iglesia Bautista de Fairview en Kentucky (EE.UU.) sufrio un ataque al corazon y se desmayo ante la mirada de la congregacion. Pero lo que podria haber sido una tragedia total se ha convertido en un gran milagro.

El 10 de junio, el pastor de 66 años de edad estaba predicando cuando su corazon dejo de latir, en segundos los trabajadores acudieron al altar con un desfibrilador que habia sido comprado hace dos años.

Un miembro que ayudo al pastor, Ish Stevens, es un medico que creyo que el pastor se habia desmayado por su diabetes y que estaba bajo de azucar. El empezo a utilizar el desfibrilador con la ayuda de la enfermera que es parte de la iglesia Jo Cathey.

El pastor estuvo 8 minutos sin oxigeno. “El estar solo 3 minutos sin oxigeno pueden causar daños cerebrales”, declaro Rice al Daily Independet. Los médicos consideraron la situacion del pastor Rice como un milagro. “Usted estaba sin vida, usted es todo un milagro”, expreso el doctor que atendió a Rice.

Nuevo comienzo 

El pasado domingo, el pastor estaba en el culto agradeciendo a la iglesia e informando que personas que el no conocía ahora estan orando por el. “Todos los días me encuentro con gente que esta orando por mi”, agrego.

Los médicos reconocieron el suceso del pastor como un milagro, alegando que el haber vuelto a vivir sin tener daños cerebrales no es mas que un milagro de Dios.

El pastor Rice relata que su testimonio a impactando a funcionarios del hospital y ahora ven la iglesia de una manera completamente distinta y positiva. “Ciertas enfermeras han hablado de mi vida y eso ha sido un incentivo para regresar a la iglesia”.

Rice esta agradecido de regresar al pulpito y de estar con su congregacion. “Esto me recuerda que todos los dias hay un proposito”, concluyo el pastor.

Fuente: Noticia Cristiana

Profecía de Mateo 24:22 a punto de Cumplirse: “Los días serán acortados”

Profecía de Mateo 24:22 a punto de Cumplirse: “Los días serán acortados”

Un científico alemán viene realizando estudios desde el 2000 y afirma que el planeta aumentó su velocidad en su movimiento de rotación. “Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.” Mateo 24:22 


Un científico alemán viene realizando estudios desde el 2000 y afirma que el planeta aumentó su velocidad en su movimiento de rotación. “Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.” Mateo 24:22

Un científico alemán viene efectuando estudios desde el año 2000 y confirma que el planeta aumentó su velocidad en el conocido movimiento de rotación. Es por eso que el día que vivimos, es más corto de lo que creemos.

De esta manera, el Dr. Schumann, con base en la universidad UTN de Münich, realizó el descubrimiento donde afirma que el día sólo tiene 16 horas, en vez de 24.

Según el analisis, durante siglos la tierra giró sobre su propio eje a 7.8 hz. pero a partir de 1980, ese número cambió. Aunque lo hizo muy rápidamente en tan sólo seis años, hasta llegar a 12 hz.

Principalmente, el Dr. Schumann afirma que el día que vivimos como de 24 horas, en realidad, tiene 16 horas y por eso los tiempos de hoy se ven tan acelerados.

En este informe, también se hace alusión a las catástrofes climáticas como una posible consecuencia de la modificación de los campos magnéticos de la tierra, que también se ha visto modificada desde el año 2000.

Es evidente un cambio climatico, que en este caso acelera la vida de toda la población de la Tierra.

Aquí hay un video que muestra cual es el método que se utilizó para medir la velocidad de rotación de la tierra y saber que está girando más rápido que antes:

lunes, 27 de mayo de 2019

ÁNGELES CAÍDOS| No guardaron su propia dignidad

ÁNGELES CAÍDOS| No guardaron su propia dignidad


(A) Leemos de ángeles que «no guardaron su propia dignidad», sino que dejaron su propia morada, y están guardados, bajo oscuridad, en cadenas eternas para el juicio del gran día (Jud. 6). Dios no perdonó a los ángeles que pecaron (2 P. 2:4). No pueden beneficiarse de la obra redentora de Cristo (He. 2:16). 

Parece haber para ello dos razones: aquellos ángeles que han pecado lo han hecho a la plena luz de Dios, y son totalmente responsables de una apostasía voluntaria y arrogante, no habiendo nacido como nosotros en pecado dentro de la solidaridad de la raza humana; también es dentro de la solidaridad de la raza humana que entró Cristo, en gracia y perfección, por lo que el beneficio de su redención se extiende a esta raza humana solidaria, y no fuera de ella, y también a aquello que está bajo el hombre, la misma creación, que será restaurada (Ro. 8:21). 

La naturaleza de su pecado puede estar tratada en Génesis (Gn. 6:2), de lo que quedaría también memoria en las mitologías de los griegos y otros pueblos, con las uniones entre dioses y mujeres, de los que nacieron semidioses, «varones de renombre». Su castigo y el de Sodoma y Gomorra se ponen como ejemplo contra la indulgencia a la carne y al menosprecio contra la autoridad (2 P. 2:10; Jud. 6-8). 

(B) Además de los anteriores que están guardados encadenados, leemos de ángeles relacionados con Satanás. El gran Dragón y sus ángeles serán sometidos por Miguel y sus ángeles y arrojados del cielo (Ap. 12:9). El lago de fuego, o Gehena, ha sido especialmente preparado para el diablo y sus ángeles. Desdichadamente, muchos hombres serán también arrojados allí (Mt. 25:41). 

Abadón o Apolión es el nombre de «el ángel del abismo» (Ap. 9:11). Ciertos pasajes de las Escrituras (Is. 14:12-16; Ez. 28:14-19) pueden arrojar algo de luz sobre la caída de Satanás, pero no se revela si la caída de aquellos que reciben la denominación de «sus ángeles» fue debida a la misma causa y si fue al mismo tiempo o no. La Escritura muestra con toda claridad que todos ellos serán vencidos y eternamente castigados.

ÁNGEL| Se designan así los seres espirituales inteligentes.


ÁNGEL| Se designan así los seres espirituales inteligentes.



Las palabras «malac» (heb.) y «angelos» (gr.) significan «mensajero». Se designan así los seres espirituales inteligentes un poco superiores al hombre (cp. Sal. 8:6; He. 2:7), que son mencionados constantemente en las Escrituras como mensajeros de Dios, tanto como portadores de buenas nuevas como ejecutores de los juicios de Dios. 

Poco es lo que sabemos de su naturaleza: «Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, y a sus ministros llama de fuego» (He. 1:7). Hay evidentes gradaciones de rango entre ellos, descritas como principados y potestades, de los que Cristo, como Hombre, es ahora la Cabeza (Col. 2:10). 

En dos ocasiones nos encontramos con «arcángel». La voz de un arcángel acompañará el arrebatamiento de la iglesia (1 Ts. 4:16). El arcángel Miguel luchó con Satanás sobre el cuerpo de Moisés (Jud. 9). Él con sus ángeles luchará contra el dragón y sus ángeles, arrojándolos fuera del cielo (Ap. 12:7, 8). 

Gabriel es el único otro nombre de un ángel que nos haya sido revelado en las Escrituras; se apareció a Daniel, a Zacarías y a María; dijo que estaba en la presencia de Dios (Dn. 8:16; 9:21; Lc. 1:19, 26). Aunque no somos conscientes de la presencia de los ángeles, sabemos que son espíritus ministradores enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación (He. 1:14; cp. Sal. 34:7). 

También sirvieron al Señor mientras Él anduvo aquí abajo (Mt. 4:11; Mr. 1:13; Lc. 22:43). Hay «miríadas» de estos ángeles (Mt. 26:53; He. 12:22; Ap. 5:11), y son descritos como «poderosos», «santos», «escogidos» (2 Ts. 1:7; Mr. 8:38; 1 Ti. 5:21); no se casan (Mr. 12:25). No se nos dice cuándo fueron creados, pero es indudable que son ellos los mencionados como los «hijos de Dios» que clamaban gozosos cuando Dios creaba la tierra (Jb. 38:4-7). 

La Ley fue dada por ministerio de los ángeles (Hch. 7:53; Gá. 3:19; Sal. 68:17); participaron en la proclamación del nacimiento del Salvador (Lc. 2:8-14); se hallaron presentes en la Resurrección (Mt. 28:2; Jn. 20:12). Los ángeles no son los depositarios de la revelación ni de los consejos de Dios. Anhelan mirar en las cosas de que da testimonio el Espíritu de Cristo en los profetas, y que han sido anunciadas por los apóstoles en el poder del mismo Espíritu (1 P. 1:12). 

El mundo venidero no será puesto en sujeción a ellos, sino bajo el hombre en la persona del Hijo del hombre (He. 2:5-8), y los santos juzgarán a los ángeles (1 Co. 6:3). Es por ello tan sólo una falsa humildad la que enseñaría a dar culto a los ángeles (Col. 2:18). Cuando Juan se postró para adorar al ángel en la isla de Patmos, abrumado por las cosas que le había sido revelada, fue refrenado en dos ocasiones de adorar a su «consiervo» (Ap. 19:10; 22:9). En Sal. 8:5 la palabra usada es «elohim», «Dios», dándosele este nombre a los ángeles como Sus representantes (cp. Sal. 82:6). 

ARCO IRIS| Fue dado a Noé por parte de Dios como pacto

ARCO IRIS| Fue dado a Noé por parte de Dios como pacto


«El arco puesto en las nubes» fue dado a Noé por parte de Dios como pacto de que no volvería a destruir todo el mundo con un diluvio (Gn. 9:13-16). Las condiciones que son causa del arco iris, la refracción de la luz en gotas de lluvia, no existían antes del diluvio, puesto que el estado de la atmósfera era distinto del que tenemos después del diluvio. (Véase DILUVIO). El arco mencionado en Apocalipsis (Ap. 4:3; 10:1) es un símbolo de que, a pesar de todo el pecado del hombre, Dios ha sido fiel a su promesa respecto a la tierra. El hermoso arco iris debiera siempre traernos a la memoria Su permanente fidelidad. 

Bibliografía: 

Morris, H. M., y John C. Whitcomb: «El Diluvio del Génesis» (Clíe, Terrassa, 1982).

Hablemos sobre la Salvación


Hablemos sobre la Salvación


Tanto el AT como el NT están centrados en la concepción de la «salvación», basada sobre el hecho de que el hombre, totalmente arruinado por la caída, y por ello mismo destinado a la muerte y a la perdición eternas, tiene necesidad de ser rescatado y salvado mediante la intervención de un Salvador divino. Así, el mensaje bíblico se distingue claramente de una mera moral religiosa que dé al hombre consejos de buena conducta o que preconice la mejora del hombre mediante sus propios esfuerzos. 

También se halla a una inmensa distancia de un frío deísmo, en el que la lejana divinidad se mantenga indiferente a la suerte de sus criaturas.   

En el Antiguo Testamento: En el AT el Señor se revela como el Dios Salvador. Éste es, entre una multitud de otros, Su más entrañable título en relación con nosotros, el más bello de ellos (2 S. 22:2-3). Él es el redentor, el único Salvador de Israel (Is. 25:9; 41:14; 43:3, 11; 49:26), y ello de toda la eternidad (Is. 63:8, 16).

 Ya en Egipto empezó a manifestarse en este carácter, al decir: «Yo soy JEHOVÁ... yo os libraré» (Éx. 6:6). Él liberó a Su pueblo del horno de aflicción, del ángel exterminador, del amenazador mar Rojo, y Moisés exclama, ante todo ello: «Bienaventurado tú, oh Israel. ¿Quién como tú, pueblo salvo por Jehová, escudo de tu socorro, y espada de tu triunfo?» (Dt. 33:29). No se trata de los miles de medios que emplea Dios, sino que es el mismo Dios, Su presencia, Su intervención victoriosa, lo que salva (1 S. 14:6; 17:47). 

David exclama: «Dios mío... el fuerte de mi salvación» (2 S. 22:3). ¿Quién es el que puede resistir, cuando Dios se levanta para salvar a todos los mansos de la tierra? (cfr. Sal. 76:8-10). Él salva a Sus hijos, frecuentemente rebeldes, a causa de Su nombre, para manifestar Su poder (Sal. 106:8). El profeta puede decir a Sion: «Jehová está en medio de fi, poderoso, él salvará» (Sof. 3:17), y el salmista no deja de ensalzar la salvación de Dios (Sal. 3:8; 18:46; 37:39; 40:17; 42:5; 62:7; 71:15; 98:2-3, etc.). 

Esta salvación comporta además todas las liberaciones, tanto terrenas como espirituales. El Señor salva de la angustia y de las asechanzas de los malvados (Sal. 37:39; 59:2); Él salva otorgando el perdón de los pecados, dando respuesta a la oración, impartiendo gozo y paz (Sal. 79:9; 51:12; 60:6; 18:27; 34:6, 18). Sin embargo, el Dios Salvador, en el Antiguo Pacto, no se manifiesta aún de una manera plena; se halla incluso escondido (Is. 45:15). El Señor responde a la humanidad sufriente que le pide romper los cielos y descender en su socorro: «Esforzáos... he aquí que vuestro Dios viene... Dios mismo vendrá, y os salvará» (Is. 35:4).   

En el Nuevo Testamento: Cristo es ya de entrada presentado como el Salvador, y no sólo como un Maestro, amigo o modelo de conducta. El ángel dice a José: «Llamarás su nombre Jesús (Jehová salva), porque Él salvará a su pueblo de sus pecados.» Zacarías bendijo al Señor por haber levantado «un poderoso Salvador» (Lc. 1:69). No hay salvación en nadie más (Hch. 4:12). Jesús es el autor de nuestra salvación (He. 2:10; 5:9). Dios envió a Su Hijo como salvador del mundo (1 Jn. 4:14), no para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él (Jn. 3:17; 12:47). 

El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido (Lc. 19:10); vino, no para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas (Lc. 9:56). La verdadera dicha es la alcanzada por aquellos que pueden exclamar: «Sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo» (Lc. 4:42). 

En el Nuevo Pacto, el término de la salvación se aplica casi exclusivamente a la redención y a la salvación eterna. La salvación viene de los judíos (Jn. 4:22). El Evangelio es la palabra de la salvación predicada en todo lugar (Hch. 13:26; 16:17; 28:28; Ef. 1:13); es poder de Dios para salvación de todo aquel que cree (Ro. 1:16). La gracia de Dios es la fuente de la salvación (Tit. 2:11), que está en Jesucristo (2 Ti. 2:10). Dios nos llama a que recibamos la salvación (1 Ts. 5:9; 2 Ts. 2:13). Es confesando con la boca que llegamos a la salvación (Ro. 10:10); tenemos que ocuparnos en nuestra salvación con temor y temblor (Fil. 2:12). 

Somos guardados por el poder de Dios mediante la fe para alcanzar la salvación (1 P. 1:5, 9). Mientras tanto, esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo (Fil. 3:20), por cuanto se acerca el momento en que se revelará plenamente la salvación conseguida en el Calvario (Ro. 13:11; Ap. 12:10). No escapará el que menosprecie una salvación tan grande (He. 2:3). Al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos (Jud. 25).   

Bibliografía: 

Anderson, Sir R.: «El Evangelio y su ministerio» (Pub. Portavoz Evangélico, Grand Rapids, en prep.);
Blanchard, J.: «Aceptado por Dios» (El Estandarte de la Verdad, Edimburgo, 1974);
Chafer, L. S: «El camino de la salvación» (Pub. Portavoz Evangélico, Barcelona, 1972);
Chafer, L. S: «Grandes temas bíblicos» (Pub. Portavoz Evangélico, 1976);
Finney, C. G.: «El amor de Dios por un mundo pecador» (Clíe, Terrassa, 1984);
Ironside, H. A.: «Grandes palabras del Evangelio» (Ed. Moody, Chicago, S/f);
Lacueva, F.: «La Persona y la Obra de Jesucristo» (Ed. Clíe, Terrassa, 1979);
Lacueva, F.: «Doctrinas de la gracia» (Clíe, Terrassa, 1975);
Lacueva, F.: «El hombre: su grandeza y su miseria» (Clíe, Terrassa, 1976);
Moody, D. L.: «El camino hacia Dios» (Ed. Moody, Chicago, s/f);
Ryrie, C. C.: «La gracia de Dios» (Pub. Portavoz Evangélico, Barcelona, 1979);
Spurgeon, C. H.: «No hay otro Evangelio» (Estandarte de la Verdad, Barcelona, 1966);
Spurgeon, C. H.: «Ganadores de hombres» (Clíe, Terrassa, 1984);
Stott, J. W. R.: «Las controversias de Jesús» (Certeza, Buenos Aires, 1975);
Warfield, B. B.: «El plan de la salvación» (Confraternidad Calvinista Americana, México D. F., 1966);
Wolston, W. T. P.: «En pos de la luz» (Verdades Bíblicas, Apdo. 1469, Lima 100, Perú, 1982).